Ella salió del examen, agitada, nerviosa y aun con el miedo en el cuerpo. sabe que le ha faltado algo por hacer, pero no el que.
Cuando enciende su móvil tiene un mensaje y una llamada perdida. -"¿Vienes a casa?, te invito a cenar"
Ella no puede negarse después del sufrimiento de esta tarde y de las ganas que tiene de verle.
-"Acabo de salir, voy enseguida ^.^" - ella contesta.
Saca las llaves de su Citroen C3 color mar y se abrocha el cinturón. Conduce despacio, se deja llevar por la música que sale de su radio, aunque el tráfico de esa hora sea mortal escuchar música la relaja, aun así, llegará mas tarde de lo normal.
-"Llegaré un poco más tarde, a la gente de esta ciudad les encanta aparcar en doble fila". - teclea en su motorolla.
-"No te preocupes, la cena aun no está lista". - contesta él enseguida.
Semáforo tras semáforo, cruce tras cruce, avanza y llega a casa de Marcos. Lleva puesta su camisa favorita, la que ella le regaló, con unos vaqueros claros y sus reebok's classic que no podrían faltar. Ella llevaba su sudadera rosa. Su favorita y la que le da tanta suerte. Lástima que no hubiera podido arreglarse más, pero es que la idea de verlo enseguida primaba más que cualquier ropa que pudiera llevar.
- Creí que no llegarías nunca.
+ Ya. es que...
- Lo sé. diste dos vueltas a la avenida del parque. Sé que te encanta ese dichoso trozo de selva...y más ahora en otoño. - Ella le da un golpe en el brazo y le dedica una fantástica mueca. Él por el contrario le roba un beso.
+ ! No te metas con mi parque! Sabes que para mí es como un oasis en medio de esta ciudad...algo así como !nuestro paraíso!- Ambos sonríen.
- !Venga Eva, la cena se enfría. - Le ha preparado algo que sabe que le encanta. Salmón al horno y roquefort, la mezcla perfecta.
Eva sabe lo importante que es esta noche para ellos, sin complicaciones, y al haber terminado el examen final de Psicología de tercero...
Cuando enciende su móvil tiene un mensaje y una llamada perdida. -"¿Vienes a casa?, te invito a cenar"
Ella no puede negarse después del sufrimiento de esta tarde y de las ganas que tiene de verle.
-"Acabo de salir, voy enseguida ^.^" - ella contesta.
Saca las llaves de su Citroen C3 color mar y se abrocha el cinturón. Conduce despacio, se deja llevar por la música que sale de su radio, aunque el tráfico de esa hora sea mortal escuchar música la relaja, aun así, llegará mas tarde de lo normal.
-"Llegaré un poco más tarde, a la gente de esta ciudad les encanta aparcar en doble fila". - teclea en su motorolla.
-"No te preocupes, la cena aun no está lista". - contesta él enseguida.
Semáforo tras semáforo, cruce tras cruce, avanza y llega a casa de Marcos. Lleva puesta su camisa favorita, la que ella le regaló, con unos vaqueros claros y sus reebok's classic que no podrían faltar. Ella llevaba su sudadera rosa. Su favorita y la que le da tanta suerte. Lástima que no hubiera podido arreglarse más, pero es que la idea de verlo enseguida primaba más que cualquier ropa que pudiera llevar.
- Creí que no llegarías nunca.
+ Ya. es que...
- Lo sé. diste dos vueltas a la avenida del parque. Sé que te encanta ese dichoso trozo de selva...y más ahora en otoño. - Ella le da un golpe en el brazo y le dedica una fantástica mueca. Él por el contrario le roba un beso.
+ ! No te metas con mi parque! Sabes que para mí es como un oasis en medio de esta ciudad...algo así como !nuestro paraíso!- Ambos sonríen.
- !Venga Eva, la cena se enfría. - Le ha preparado algo que sabe que le encanta. Salmón al horno y roquefort, la mezcla perfecta.
Eva sabe lo importante que es esta noche para ellos, sin complicaciones, y al haber terminado el examen final de Psicología de tercero...
terminando una carrera tan compleja
como la suya, es capaz de comprender
cómo se puede estar tan loca por alguien...
LA PRIIIMERAA!! jajaja! bueno, que ya te lo he dicho, pero que te repito que AMO este capítulo bicho. espero que sigas escribiendo esto, y que sigas pasando por mi novela ;)
ResponderEliminarSuerte chicos! :D